CATORCE NUEVOS SENDEROS SEÑALIZADOS DE LA RESERVA DE LA BIOSFERA DE MONFRAGÜE

Mapa de rutas de la RBM

Catorce senderos distribuidos a lo largo y ancho de la reserva de la biosfera de Monfragüe (Cáceres, España) buscan senderistas para mostrarle los más recónditos y desconocidos parajes de su territorio. Si bien es cierto que el parque nacional es el paraje natural más visitado de Extremadura, y sus rutas son sobradamente conocidas y practicadas, no es menos cierto que la reserva de la biosfera, por su amplitud de territorio que alberga en su interior al mencionado parque, esconde aún innumerables secretos que descubrir: patrimoniales, industriales, culturales, botánicos, fáunicos… todo lo que pueda uno imaginarse que una reserva de la biosfera debe tener podemos encontrarlo, andando, en estas catorce joyas.

Árbol singular alcornoque del Venero (Romangordo)

Todo comenzó con el Plan de Competitividad Turística de la Reserva de la Biosfera, cuando se destinaron las primeras inversiones a estos senderos: desde las propuestas primigenias de sus trazados, ideados por agentes de la zona, hasta los sucesivos proyectos técnicos y actuaciones de adecuación, para finalizar con la recientemente ejecutada mejora de señalización y equipamientos. En esta última se ha sumado además los códigos y requerimientos de la FEXME (Federación Extremeña de Deportes de Montaña y Escalada) para conseguir su homologación, lo que no es poco importante, pues esta es un marchamo añadido que proporciona seguridad y calidad, garantiza la información sobre la actividad que se va a desarrollar y posibilita su uso por la mayoría de usuarios. Aquí cabe recordar que las nomenclaturas SL (sendero local), PR (pequeño recorrido) y GR (gran recorrido), así como las marcas y colores que los identifican, son propiedad de la FEDME (Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada) y en ese sentido solo aquellas instalaciones que tengan homologación, su correspondiente matrícula y el logotipo de alguna de sus federaciones autonómicas certificándolo, cumplen con estos requisitos y ofrecen las garantías mencionadas. También cabe aclarar que de los catorce senderos que describimos dos carecen de homologación, lo que por supuesto no quiere decir que no se puedan practicar ni que sean menos atractivos: Dehesas de Maulique y Arrocampo.

Observatorio de aves en Arrocampo

Precisamente esta última ruta, que recorre cuatro de los observatorios del parque ornitológico de Arrocampo, en Saucedilla, es una de las imprescindibles tanto si somos aficionados a la observación de aves como si no, porque la belleza de este hábitat lacustre, la poca frecuencia en estas latitudes de muchas de las especies observables y el buen equipamiento del sendero garantizan una experiencia difícilmente igualable. Aves y muchas también ofrece Dehesas de Maulique, en Toril, especialmente en otoño e invierno es, junto con Las Mestas (PR-CC 68), en Casatejada, probablemente la más interesante para observar grullas; ambos senderos son los mejores para recorrer el mar de encinas de las dehesas de la reserva y a pesar de su extensión, los más cómodos por el escaso desnivel que superan.

Otro bloque interesante son los senderos vinculados a la arquitectura industrial, principalmente antiguos molinos harineros hidráulicos: Ermita de Tebas (PR-CC 65), en Casas de Millán, que finaliza en el bonito entorno de la rivera del Castaño, junto al molino del Chaval; Molino de la Hoyuela (SL-CC 43), en Torrejón el Rubio, que hace lo propio en el molino que le da nombre y ofrece además una magnífica vista del skyline de la serranía de Monfragüe; y Garganta de Nogales (SL-CC 45), en Higuera de Albalat, cuya parte homologada recorre el canal de la Luminosa -que fuera molino harinero primero transformado en fábrica de luz después- en un trazado espectacular, no apto para personas con acrofobia, eso sí, por una de las zonas más recóndita y fragosa de la reserva.

Garganta de la Canaleja

Y es que el agua es una constante en esta red de senderos, determinando el carácter e incluso el nombre en casos como el de la Garganta de la Canaleja (PR-CC 70), en Romangordo, que propone un recorrido por uno de los parajes más frescos y boscosos de la reserva; toda una sorpresa a la sombra de alisos, castaños y almeces. O la Garganta del Fraile (SL-CC 44), en Serradilla, cuyo atractivo principal es la chorrera de agua que salta la imponente Portilla y en la que las duras cuarcitas dominan el paisaje. Por supuesto Las Fuentes (SL-CC 46), en Jaraicejo, cuyo hilo conductor son las numerosas construcciones destinadas tradicionalmente al suministro de agua, tanto para la población local como por el acervo trashumante de la zona. Y finalmente La Breña (SL-CC 42), en Deleitosa, donde el relieve tipo apalachense del geoparque Villuercas Ibores Jara y la reserva de la biosfera de Mofragüe se encuentran y la garganta del Venero Frío garantiza agua, incluso en los secos meses del estío, sombreada por imponentes alisos.

Aunque toda la red es botánicamente muy interesante, hay dos rutas muy especiales en este sentido: Umbría del Barbechoso (PR-CC 66), en Mirabel, que nos propone un recorrido por el espectacular alcornocal de la dehesa boyal de Mirabel -con dos ejemplares declarados árboles singulares- y por la sierra de Santa Catalina y su impresionante umbría, henchida de brezos arbóreos, castaños, madroños o durillos, en un paisaje dominado por el castillo de la Peña del Acero; y El Robledo (PR-CC 69), en Malpartida de Plasencia, donde encontramos las mejores muestras de bosques caducifolios de la reserva, principalmente robles melojos, en un entorno marcado por la presencia de tumbas antropomorfas y los restos de un castro vetón.

Alcornoque del Padre Santo (Ruta Umbría del Barbechoso)

Finalmente, dos buenas muestras de bosque y matorral mediterráneo: La Piñuela (PR-CC 64), en Casas de Miravete, con la curiosidad de pasar junto a los restos de la iglesia que le da nombre, último vestigio de una antigua aldea destruida durante la Guerra de Sucesión, a principios del siglo XVIII; y Cerro Tejonera (PR-CC 67), en Serrejón, que permite obtener una vista poco habitual tanto de las dehesas del norte de la reserva dominadas por la imponente mole de la sierra de Gredos, como del relieve de las serranías que integran el parque nacional, en un espectacular fin de ruta en el mirador del cerro que le da nombre, que es además un magnífico otero para disfrutar de la berrea del ciervo.

En definitiva, si quieres ver aves y fauna en general, conocer viejos ingenios hidráulicos, recorrer gargantas, arroyos y fuentes, ruinas históricas o descubrir árboles singulares y la exuberante vegetación del bosque mediterráneo de la reserva de la biosfera de Monfragüe, tienes catorce magníficas razones para hacerlo. Todas y cada una de ellas merecen recorrerlas.

 

  Reportaje - Senderos de la reserva de la biosfera de Monfragüe (pdf)
 
LISTADO DE RUTAS DE LA RBM
 
bosque-maditerraneo-de-umbria

OBSERVAR AVES DESDE CASA: GUÍA DE AVES DE LA CIUDAD DE CÁCERES

Durante este tiempo de confinamiento ha tomado fuerza el relativamente nuevo y sorprendente fenómeno de la observación de aves desde casa, especialmente llamativo si hablamos de su práctica en un entorno estrictamente urbano. Aunque realmente no es algo tan novedoso en Europa o USA, donde desde hace ya bastante tiempo los amantes del birding no desaprovechan oportunidad alguna para practicar su actividad favorita aunque sea rodeados de hormigón y asfalto, gracias a lo que hemos descubierto que estos espacios, nuestros espacios, están muy lejos de ser habitados solo por nosotros y algunas especies muy adaptadas -como los inmensos grupos invernales de estorninos, las palomas domésticas campando a sus anchas entre las terrazas de los bares o algunas introducidas como las tórtolas turcas o las cotorras argentinas- sino que un importante número de especies protegidas aprovechan las oportunidades que ofrece el entorno urbano, ya no solo para pasar en algunos casos el invierno sino para sacar adelante su prole año tras año.

Lo cierto es que ya habíamos podido ver como una serie documental de naturaleza de prestigio mundial -quizá la que más- como es Planeta Tierra de la BBC, con el vital David Attenborough al frente, dedicaba en su segunda entrega, que se estrenaba en 2016, un episodio a las ciudades del mundo como hábitat para la vida salvaje. O a personajes, quizá más conocidos en otras latitudes, como el comunicador y naturalista londinense David Lindo (The Urban Birder) que lleva años divulgando el atractivo pero aparentemente oculto mundo de la observación de las aves urbanas. Y no es menos cierto que, precisamente también desde 2016, en Extremadura se viene desarrollando el proyecto Life ZEPAURBAN, que busca generar un marco legal y de gestión que permita la conservación y mejora de las poblaciones de especies de aves protegidas, especialmente de los cernícalos primilla, de las denominadas ZEPA urbanas, un modelo de zona de especial protección para las aves novedoso en el que la región es pionera en Europa y un proyecto en el que por cierto Laruinagrafica tiene la suerte de participar como socio beneficiario.

Justamente en el marco del Life ZEPAURBAN se ha desarrollado a su vez un producto turístico, del que por cierto en breve habrá novedades interesantes que mostraremos llegado el caso, que hemos llamado Urban Birding y que recoge con acertado criterio esa realidad que ya es la observación de aves urbanas como recurso turístico que complementa al de naturaleza y al cultural -o podríamos decir que los combina- como una lúcida predicción de lo que hemos constatado en estos últimos meses, especialmente en las redes sociales: que no solo las aves urbanas interesan a un sector, si bien cada vez más amplio, especializado o al menos iniciado en sus misterios, sino que ver y sobre todo identificar las aves de nuestro entorno más antrópico es una actividad que gusta a prácticamente todo el mundo.

Pero hay que decir que la cosa viene de más lejos, porque ya en 2009 diseñamos una pequeña guía bilingüe (español-inglés) de las aves de la ciudad de Cáceres por encargo de SEO Extremadura; precisamente el mismo año que diseñábamos la imagen del primer Festival de las Aves Ciudad de Cáceres, que de no ser por las desgraciadas circunstancias actuales en este mismo mes de mayo en el que nos encontramos hubiera cumplido su XII edición. La guía en cuestión, con las magníficas ilustraciones de Juan Varela y financiada por el Ayuntamiento de Cáceres, recogía en cierta clave turística los atractivos ornitológicos de nuestra ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO gracias su magnífico conjunto monumental, y que tiene la particularidad de ser una de esas diecinueve ZEPA urbanas de Extremadura, pues alberga entre otras interesantes especies una de las mayores colonias de cernícalo primilla de la península ibérica. Una guía que, a pesar de antojársenos ahora inevitablemente algo arcaica en su diseño, aprovechamos para retomar y os invitamos a descargarla o a consultarla en nuestra página web, pues sus contenidos siguen siendo igualmente útiles.   

Y es que la ciudad de Cáceres reúne unas condiciones excepcionales para la observación de aves, gracias no solo al sustrato de nidificación que ofrecen los edificios de su parte antigua sino al excelente grado de conservación de su entorno conformado principalmente por los llanos de Cáceres y Sierra de Fuentes, con una espectacular densidad de aves esteparias como avutardas, sisones o gangas, y cuyas prácticas agroganaderas favorecen el campeo de numerosas especies que van desde las nidificantes urbanas como vencejos y cernícalos primilla hasta las grandes rapaces de las cercanas sierras de San Pedro y Monfragüe. Lo que unido al cinturón verde que supone la sierra de la Mosca, en la que se ubica la ciudad, y a su enlace con los parques urbanos que actúan como corredor, favorece la observación de una abultada variedad de especies que también hemos querido registrar estos días; para ello nuestro ilustrador Agustín Gallardo ha compuesto esta imagen de lo que vemos desde nuestras propias oficinas en Cáceres -ubicadas dentro de la delimitación de la propia ZEPA urbana dicho sea de paso- en la que ha incluido hasta veintisiete especies que hemos venido observando, habitualmente en la mayoría de los casos, durante los últimos dos meses.

Esperamos que disfrutéis ambos materiales y os animéis también a la observación de aves en general y urbanas en particular, pues la mejor forma de proteger es conocer.   

  Guía de las aves de la ciudad de Cáceres   Catálogo de experiencias turísticas URBAN BIRDING   MÓVIL - Descargar como fondo de pantalla o pantalla de bloqueo   PC - Fondo de pantalla del proyecto LIFE-ZEPAURBAN
Observar-aves-desde-casa-GUÍA-DE-AVES-DE-LA-CIUDAD-DE-CÁCERES

25 PUNTOS PARA OBSERVAR AVES EN EXTREMADURA

A estas alturas para poca gente es desconocido el hecho de que Extremadura es un destino de primer orden para practicar el birding, con una proyección internacional que ha dejado de ser un viejo potencial anhelado para convertirse en una realidad incontrovertible. La diversidad de hábitats y el excelente estado de conservación de gran parte de su territorio permite la observación de una asombrosa variedad y cantidad de aves, entre las que encontramos algunos de los últimos reductos europeos de águila imperial ibérica, buitre negro o cigüeña negra. Además, la presencia masiva de invernantes como la grulla (más de 120.000 en el último censo regional), la asombrosa comunidad de aves esteparias como avutardas, sisones y gangas, la sorpresa de las diecinueve ZEPA urbanas declaradas por la presencia de cernícalo primilla, y la no menos sorprendente diversidad de aves acuáticas en las cuencas del Tajo y el Guadiana con especies tan escasas como avetoros y avetorillos, calamones o charrancitos, componen junto a la impresionante biodiversidad de la dehesa, eje vertebral de nuestros biotopos, un crisol avifáunico difícilmente igualable en el viejo continente.

Por eso hemos pensado que recopilar un puñado de puntos de observación a lo largo y ancho del territorio extremeño que recojan esa variedad de posibilidades era una buena idea, una forma de explicar que al margen de la meca del birding que resulta ser nuestro parque nacional de Monfragüe hay múltiples opciones para disfrutar de esta actividad. Desde luego no están todos los que son, pero damos fe de que los que están no decepcionan y para demostrarlo ofrecemos toda la información necesaria para acceder hasta ellos junto a las especies potencialmente avistables en los mismos; esperamos de veras que sea de vuestro interés y, sobre todo, que lo disfrutéis. Extremadura, birding at its best!    

 

  Descargar puntos de observación (KMZ)   Descargar folleto turístico (PDF)

 

01 Embalse de Borbollón

Dormidero en invierno de cormorán grande, gaviota reidora y sombría, grullas, ánsares y variedad de anátidas. Colonias de cría de garcillas bueyeras, garza real y cigüeña blanca. Recorrido a pie por la orilla desde el punto recomendado.

02 Mirador del chorro de los Ángeles

Colonia de buitre leonado y muladar cercano. En cimas, bosque y matorral carbonero garrapinos, collalba gris, escribano hortelano, bisbita campestre, acentor común y currucas. También aguililla calzada, gavilán y azor. Acceso por pista forestal desde carretera de Ovejuela.

03 El Anillo

A orillas del embalse de Gabriel y Galán, excelente para observar grullas y gaviotas entrando a sus dormideros, gansos, anátidas, cormorán grande y águila pescadora en periodo invernal. Colonia de buitre negro al norte del embalse. Acceso por pista asfaltada.

04 Puerto de Honduras

Punto de observación óptimo para especies en migración por su altitud y situación. Además águila real, roquero rojo y solitario, pechiazul, colirrojo tizón… y durante la subida aves forestales en castañares y robledares. Acceso por la CC-102 desde Hervás.

05 Mirador del chorrero de la Virgen

En la reserva natural Garganta de los Infiernos, enclave idóneo para observar buitre leonado, águila real y halcón abejero. También aves forestales como azor, arrendajo, oropéndola, pito real... y en las aguas mirlo acuático. Acceso a pie desde centro de interpretación.

06 Refugio del Brezo

Refugio de montaña (1400 m). Durante la subida escribano montesino y hortelano, pinzón común, colirrojo real, papamoscas cerrojillo, mosquiteros papialbos, arrendajo, currucas zarcera y tomillera, collalba rubia… Acceso por pista forestal desde Losar de la Vera.

07 Canchos de Ramiro

Espectacular roquedo para observar buitre leonado, alimoche, cigüeña negra, águila real y perdicera, búho real, halcón peregrino y cernícalo vulgar. En las dehesas águila culebrera, aguililla calzada, rabilargos, etc. Acceso por pista forestal desde Cachorrilla.

08 Parque ornitológico de Arrocampo

En Saucedilla. Varias rutas y observatorios para aves como calamón, rascón, avetorillo, buscarla unicolor, garcilla cangrejera, bigotudo, pájaro moscón, pechiazul, pagaza piconegra, águila pescadora, ardeidas... Acceso al punto de información por la CC-17.1.

09 Pinares del Tiétar

Bosques de pino rodeno a orillas del Tiétar con colonias de garza real y cigüeña blanca. También azor, gavilán, cigüeña negra, águila culebrera y calzada, milano real, abejero europeo o alcotán. En los regadíos anejos grulla en invernada. Acceso desde Talayuela.

10 Portilla del Tiétar

En el parque nacional de Monfragüe, posiblemente el mejor lugar para observar al águila imperial ibérica y al búho real. También cigüeña negra y buitre leonado, y aunque no sean aves, muchas opciones para ver nutrias. Imprescindible.

11 Monumento natural los Barruecos

Observatorios, berrocales graníticos y humedales para disfrutar de la gran colonia de cigüeña blanca y avistar anátidas, somormujo lavanco, zampullín chico, focha común, ardeidas o cormorán grande en invierno. Acceso desde Malpartida de Cáceres.

12 Azud del embalse de Alcollarín

Aves ligadas al humedal y a la dehesa que rodea el embalse: anátidas en invernada, limícolas, cigüeña negra, espátula, garceta grande, zampullín cuellinegro, aguilucho lagunero; junto a milanos, aguililla calzada, alcaudón... Acceso desde Alcollarín, en la EX-102.

13 Estrecho de la Peña

Inmejorable roquedo cuarcítico para observar buitre leonado, cigüeña negra, búho real, águila perdicera y real, halcón peregrino… y pequeñas aves como roquero solitario, collalba negra o avión roquero. Al pie de la EX-102, en el km 92,5.

14 Mirador de Negrales

En el parque natural Tajo Internacional, ofrece la posibilidad de observar aves como águilas real, perdicera, culebrera, pescadora y calzada; garza real, azor, milanos negro y real, cigüeña negra, buitres negro y leonado... Acceso desde Herrera de Alcántara.

15 Cañada real del puerto del Pico

Recorrido de 7 km por los llanos de Cáceres y Sierra de Fuentes para practicar a pie observando aves esteparias como avutarda, sisón, ganga ibérica y ortega, aguilucho cenizo, calandria, etc. Acceso desde el km 13 de la EX-206 o del km 33,3 de la N-521.

16 Moheda Alta

Parque periurbano con tres torres de observación para avistar grullas y ánsar común en invernada. También elanio azul, aguja colinegra, cigüeña negra, anátidas y paseriformes. Su centro de interpretación completa la visita. Acceso desde la EX-116 (km 5).

17 Observatorio embalse de las Muelas

En pleno parque natural de Cornalvo, gran variedad de aves acuáticas, cigüeña negra y rapaces como águila calzada y culebrera, busardo ratonero, milanos real y negro, paseriformes… En invierno cormoranes y gaviotas. Acceso desde centro de interpretación del parque.

18 Vía Verde de las Vegas del Guadiana

18 km por los regadíos para hacer a pie o en bicicleta y observar numerosas aves acuáticas, colonias de canastera y garcilla bueyera, concentraciones migratorias de aguja colinegra o grullas y ánsares comunes en invernada. Acceso desde Villanueva de la Serena o Palazuelo.

19 Observatorio ornitológico Puerto Mejoral

Enclave idóneo para observar el paso diario entre los comederos y los dormideros de las grullas en invernada y especies rupículas como cigüeña negra, águila real, buitre leonado, águila perdicera o alimoche. Acceso a pie desde el km 47,2 de la EX-104.

20 Observatorio de aves del embalse de Cuncos

Este pequeño embalse permite observar distintas especies de aves acuáticas como zampullines, somormujos o fumareles. También grulla en invernada y esteparias como avutarda, sisón o aguilucho cenizo en su entorno. Acceso desde km 70,8 de la EX-107.

21 Lagunas de La Albuera

Dos observatorios para avistar cigüeñuela, fumarel cariblanco, canastera o aguilucho lagunero. Ánsar común, cerceta común, ánade rabudo y silbón o pato colorado en invernada. En el entorno numerosas esteparias. Acceso desde km 9 de la BA-055.

22 Embalse de Valuengo

Concentraciones invernales de anátidas como silbón europeo, ánade real o cuchara común, además de cormorán grande, somormujo lavanco, zampullín común, garza real o garceta común. También concentraciones premigratorias de cigüeña negra. Acceso desde Valuengo.

23 Colonia de cernícalo primilla de Zafra

Zona de especial protección para las aves urbana en la localidad de Zafra con importante colonia de cernícalo primilla, principalmente localizada en la iglesia de la Candelaria, el palacio de los duques de Feria, la plaza de toros y la iglesia del convento de Santa Clara.

24 Embalse de Arroyo Conejos

En época reproductora pagaza piconegra, canastera, charrancito, cigüeñuela, somormujo lavanco, zampullín común, ánades real y friso... En periodo invernal ánsar común, cerceta común, pato colorado o ánade silbón. Esteparias en el entorno. Acceso desde Llerena.

25 Cerro de Tentudía

Pico más alto de la comarca (1104 m de altitud) alberga bosques mixtos y caducifolios con interesantes aves forestales como gavilán, colirrojo real, trepador azul, mito, picogordo, pito real, herrerillo, etc. Acceso desde Calera de León o Cabeza la Vaca.

 

PUNTOS PARA OBSERVAR AVES EN EXTREMADURA

DEHESAS

 

El origen de las dehesas se remonta probablemente a entre cuatro y cinco mil años, en los periodos Neolítico y Calcolítico, cuando el territorio hoy conformado por este hábitat estuvo ocupado por hombres y mujeres dedicados a labores agrícolas y ganaderas, coincidiendo también con el desarrollo del fenómeno megalítico y la aparición de menhires y dólmenes. Precisamente en uno de estos conjuntos de dólmenes, el de Lagunita en Santiago de Alcántara, provincia de Cáceres, se encontró durante una excavación fermento de cebada, lo que nos invita a pensar no solo que ya fabricaban cerveza sino que probablemente para hacerlo cultivaban buenas extensiones de este cereal. Para ello debieron clarear el bosque mediterráneo original, lo que probablemente se vería favorecido además por las incipientes prácticas ganaderas de aquellos embrionarios modelos de organización social.

Las dehesas son por lo tanto un tipo de hábitat antrópico, originado y mantenido durante milenios por la acción del ser humano con el fin de favorecer la producción de pasto y bellotas para su aprovechamiento agrícola y ganadero, además de madera, corcho, leña, carbón, caza, setas y otros productos silvestres como espárragos trigueros, cardillos, aromáticas, etc., siendo probablemente el modelo más antiguo de gestión forestal sostenible que conocemos. Tienen una densidad de árboles muy variable compuesta de quercíneas como encina (Quercus ilex subsp. ballota), alcornoque (Quercus suber), roble (Quercus pyrenaica) y quejigo (Quercus faginea) o por una mezcla de ellas, aunque en Extremadura las más habituales son las dos primeras, especialmente las de encina. Dispersos entre ellas aparecen piruétanos (Pyrus bourgaeana), majuelos (Crataegus monogyna) y un mosaico de matorrales de especies del género Cistus, Genista, Cytisus o Retama, pastos y zonas de labor, complementado con regatos estacionales y charcas ganaderas o pequeños embalses que generan una gran biodiversidad.

En cuanto a la fauna que albergan, se mezclan en ellas especies presentes en áreas abiertas con medios forestales, zonas húmedas, afloramientos rocosos o matorral: rapaces como el milano real (Milvus milvus), milano negro (Milvus migrans), águila calzada (Aquila pennata), culebrera europea (Circaetus gallicus) o búho real (Bubo bubo) entre muchas otras y la destacable presencia de invernantes como la grulla (Grus grus). Entre los paseriformes la alondra totovía (Lullula arbórea), cogujada montesina (Galerida theklae), alcaudón común (Lanius senator), currucas (Sylvia spp.) o rabilargo (Cyanopica cyanus) y mamíferos como el turón (Mustela putorius), la gineta (Genetta genetta) y el conejo (Oryctolagus cuniculus). También anfibios y reptiles como la rana común (Pelophylax perezi), el lagarto ocelado (Timon lepidus), la lagartija ibérica (Podarcis hispanicus) o la culebra lisa meridional (Coronella girondica) y un sinfín de especies de insectos.

Sin embargo este paraíso medioambiental que ha sido además un modelo de sostenibilidad de rotundo éxito a lo largo de los siglos está actualmente en peligro: la enfermedad conocida como la “seca” que mata miles de árboles centenarios cada año es la punta del iceberg que amenaza a este hábitat de alto valor natural y a sus habitantes. En efecto, el patógeno Phytophthora cinnamomi, un Oomycetes o pseudohongo causante de la llamada podredumbre radical, es uno de los principales responsables de la seca de los árboles en la dehesa; el mismo patógeno que causa la tinta del castaño y puede infectar hasta mil especies vegetales distintas. Pero lo cierto es que hay mucho más, puesto que para mantener una dehesa en buen estado deben controlarse también su carga ganadera y sus pastos, mantener la rotación tradicional de los animales, practicar podas no agresivas y principalmente prestar atención el regenerado de los árboles que mueren -lo que se hace en muy pocos casos-, en definitiva, una gestión cotidiana que indudablemente supone gastos. El debate se establece ahora en su rentabilidad, que muchos defienden que es nula ante la subida de estos gastos mientras el precio del ganado y de otros de sus productos se mantiene o incluso baja, aunque hay numerosos casos conocidos que demuestran lo contrario con dehesas bien gestionadas, sostenibles y perfectamente rentables. Lo cierto es que se necesita un buen número de hectáreas de dehesa para que su explotación sea viable y aquí entramos en el problema de la distribución de la tierra, que en aquellos casos en los que recae sobre manos privadas, la mayoría en realidad y con grandes extensiones, depende de la sensibilidad o intereses de cada propietario, mientras que en los que lo hace en modo comunal como las dehesas boyales, son los ayuntamientos y sus propios administrados quienes deciden qué modelo de gestión aplicar, y desgraciadamente no siempre están de acuerdo en cuál es el idóneo.

Por si fuera poco la reforma de la PAC (Política Agraria Común) de la Unión Europea en 2015 supuso un importante recorte de las ayudas a las dehesas al aplicar un nuevo Coeficiente de Admisibilidad de Pastos (CAP) que descuenta de una parcela el terreno que hay bajo el paraguas de la encina al entender precisamente que ese espacio no es pasto, quitándole por lo tanto en muchos casos entre el 30 o el 40% del terreno subvencionable. Afortunadamente la propia Unión Europea ha reconsiderado su postura entendiendo la peculiaridad de las dehesas en ese sentido y el reciente reconocimiento de las mismas como pastos permanentes en la reforma intermedia de la PAC, permitirá una mayor certidumbre legal y que en el futuro inmediato estas zonas reciban mayores subvenciones comunitarias.

Aunque mucho nos tememos que esto será insuficiente, y que de hecho no debe ser suficiente, pues tiene que depender de nosotros mismos que las dehesas sigan vivas otros cuatro o cinco mil años como poco; y como no puede ser de otra manera recae en la Administración la tarea de salvaguardarlas, con la necesaria, imprescindible, implicación de sus propietarios. Para ello debemos regular más y mejor los modelos de gestión forestal, agrícola y ganadera atendiendo a los numerosos estudios técnicos existentes sobre el tema; legislar para potenciar la explotación de otros recursos endógenos presentes en las dehesas como las setas, cuya regulación es de una necesidad imperiosa en Extremadura, y por supuesto fiscalizar la caza para que su práctica resulte definitivamente sostenible y rentable económicamente para todos, evitando de paso que numerosas dehesas caigan en el abandono de sus propietarios al dedicarlas únicamente a esta actividad no poca veces en dinero negro. Y también debemos proponernos abrir las dehesas al turismo de naturaleza: este hábitat lleno de peculiaridades y biodiversidad, de hecho único en el mundo y solo presente en el cuadrante centro sur de la península ibérica, que sin embargo resulta a día de hoy prácticamente invisible para locales y foráneos. Claro que para esto necesitamos voluntad política, sensibilidad y buenas prácticas empresariales por parte de los propietarios, formación y educación ambiental en nuestras zonas rurales… y esto es más fácil decirlo que hacerlo.

HABITANTES DE LA DEHESA

LARUINAGRAFICA EN EL PROGRAMA LIFE

Nuestra participación en el programa LIFE nos coloca a la vanguardia de los proyectos de conservación medioambiental en Europa durante el periodo 2016-2020, una responsabilidad a cuya altura nos proponemos estar.

El programa LIFE es el único instrumento financiero de la Unión Europea dedicado de forma exclusiva al medio ambiente, cuyo objetivo general es contribuir al desarrollo sostenible de los territorios europeos y a alcanzar las metas de la Estrategia Europa 2020 y de los planes pertinentes de la Unión en materia de medio ambiente y clima. Comenzó en 1992 y hasta la fecha ha habido cuatro fases completas del mismo: LIFE I (1992-1995), LIFE II (1996-1999), LIFE III (2000-2006) y LIFE + (2007-2013). Durante este período ha cofinanciado unos 3954 proyectos en toda la UE, aportando aproximadamente  3,1 billones de euros para la protección del medio ambiente.

ZEPAURBAN web

Actualmente se están desarrollando los proyectos de la fase 2014-2020, que cuenta con un presupuesto total de 3.456.655.000 € distribuidos entre los subprogramas “Acción por el Clima” y “Medio Ambiente”. Es en este último en el que se integra nuestro proyecto LIFE ZEPAURBAN, concretamente en el área prioritaria “Naturaleza y Biodiversidad” cuyo principal objetivo es apoyar el desarrollo, la aplicación y la gestión de la red Natura 2000, una red de lugares de alto valor ecológico que constituye a su vez el principal instrumento para desarrollar las políticas de la Unión Europea orientadas a garantizar la conservación de la biodiversidad, prestando especial atención a los hábitats y a las especies de flora y fauna más amenazadas.

LIFE ZEPAURBAN es un proyecto cuyo ámbito de actuación es Extremadura, en concreto las ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) urbanas integradas en la mencionada red Natura 2000, modelo en el que nuestra comunidad ha sido pionera al ser el único territorio europeo en el que se han protegido zonas urbanas: en concreto 21, de las que 19 lo han sido por la presencia del cernícalo primilla (Falco naumanni), un pequeño halcón migrador, principalmente insectívoro, asiduamente ligado en época reproductora a ambientes urbanos y humanizados. El principal objetivo de LIFE ZEPAURBAN es desarrollar un modelo de gestión de ZEPA urbanas que asegure la conservación de esta ave a largo plazo y que sea aplicable a cualquier zona urbana que albergue colonias de la especie.

El programa LIFE financia el 73,89% de los 2.779.810 € de presupuesto total con que cuenta el proyecto LIFE ZEPAURBAN entre el 1 de septiembre de 2016 y el 31 de diciembre de 2020 (52 meses) y en el que participan ocho socios beneficiarios, incluyendo tres administraciones autonómicas, dos organizaciones no gubernamentales, un centro tecnológico y dos empresas entre las que figuramos Laruingrafica, lo que es motivo de orgullo para nosotros pero también de gran responsabilidad; no ya porque tengamos que aportar el 26,11% restante del coste de nuestras acciones, sino, y sobre todo, porque nuestra participación nos coloca a la vanguardia de los proyectos de conservación medioambiental en Europa durante estos años y debemos estar a la altura. Si bien habíamos colaborado en algún proyecto LIFE con anterioridad siempre fue ofreciendo un servicio externalizado, por lo que como microempresa que somos es para nosotros un desafío, y una novedad, participar ahora como socios en un proyecto de esta índole, con un plazo de ejecución al que no estamos acostumbrados dicho sea de paso, lo que se traduce también en una motivación extra para llevar a cabo de forma óptima nuestras acciones.

Pero ¿por qué estamos aquí? Bueno, podríamos hablar largo y tendido sobre esto, justificando nuestra presencia en el programa LIFE con los más de 15 años que llevamos trabajando en el ámbito del diseño y la creación de contenidos para los más variados proyectos, en muchos casos de carácter medioambiental y/o turístico. O con el hecho de desarrollar y gestionar la imagen del Club Birding in Extremadura desde sus comienzos y de haber hecho lo propio con la FIO de Monfragüe en varias ediciones -a lo que habría que sumar nuestras colaboraciones con SEO Birdlife en Extremadura- lo que nos vincula extraordinariamente con proyectos relacionados con las aves. Pero también podemos explicar esta circunstancia con la propia idiosincrasia del proyecto y su carácter innovador y poliédrico; en efecto LIFE ZEPAURBAN contiene numerosas caras que lo vuelven diferente al resto, como el hecho de ejecutarse en el ámbito urbano a pesar de estar integrado en la línea de naturaleza y biodiversidad. Pero también marca la diferencia al proponer el desarrollo tecnológico de nuevos materiales como el mortero de corcho y su aplicación a nidales artificiales de gran eficacia. O se adentra en el complejo mundo del urbanismo al plantear protocolos y normativas que regulen las actuaciones de rehabilitación y las obras en edificios con presencia de cernícalo primilla. E incluso incorpora novedosas estrategias de cara a la conservación abriendo una línea de trabajo vinculada al turismo, dado el potencial interés de las ZEPA urbanas, en muchos casos conjuntos históricos, y de sus notables poblaciones de aves protegidas. Y todo esto sin perder de vista las numerosas acciones de carácter puramente conservacionista y de investigación como son los marcajes con GPS de la especie, el estudio de los hábitats de alimentación, la cría en cautividad, etc.

Y finalmente el aspecto que nos implica más directamente: la comunicación y la visibilidad del proyecto, otra novedad pues en la mayoría de los casos este tipo de acciones suelen externalizarse y tienen, tradicionalmente si bien se aprecian cambios en este sentido, un peso relativo en la línea LIFE. Precisamente ese carácter poliédrico del proyecto, especialmente con su vertiente turística, pedía una gestión de la imagen y la comunicación del mismo mucho más exigente, lo que ha posibilitado la participación de una empresa de nuestras características. Empezando por la creación de la imagen corporativa del proyecto y su manual de identidad, siguiendo por el desarrollo de la web y su permanente actualización o la gestión de sus redes sociales, hasta llegar al diseño y la edición de todos los materiales divulgativos o técnicos del proyecto, merchandising, señalización, exposiciones, material audiovisual… todo forma parte de nuestras acciones dentro de LIFE ZEPAURBAN. Y como ya hemos dicho muy especialmente dentro de la vertiente turística del proyecto y de su imagen, incluyendo la producción de spots publicitarios y de una aplicación para móviles con toda la oferta del producto turístico Urban Birding.

En definitiva un gran reto que supone un antes y un después en la trayectoria de Laruinagrafica: nuestra primera participación como socios en el programa LIFE, a la que esperamos que sigan otras, de la que nos sentimos especialmente orgullosos y cuyos resultados os invitamos a conocer, junto al resto de este magnífico proyecto, en www.zepaurban.com.     

zepaurban

Identificando rapaces diurnas: no solo machos.

Extremadura cuenta con veinticuatro especies de rapaces diurnas habituales y, hasta la fecha, con nueve accidentales, es decir, aquellas especies de las que tenemos citas fiables pero generalmente escasas, de algún individuo y de carácter fugaz y que por lo tanto no podemos considerarlas estivales, invernantes ni residentes; a saber: pigargo europeo, quebrantahuesos, buitre moteado, aguilucho papialbo, busardo moro, cernícalo patirrojo, halcón de Eleonora, halcón borní y halcón sacre. Del resto, de las especies habituales, puramente estivales solo consideramos a día de hoy cuatro de ellas: abejero europeo, culebrera europea, aguilucho cenizo y alcotán europeo, pues en cuanto a milano negro, alimoche, águila calzada y cernícalo primilla, aun siendo mayoritariamente estivales conocemos casos de individuos o grupos invernantes; si no se les considera por lo tanto residentes es porque no necesariamente coinciden entre sí y los individuos que invernan en nuestras tierras probablemente no críen en ellas y viceversa. En cuanto a las invernantes habituales ocurre algo parecido pero al revés y solo el esmerejón cumple ese parámetro de forma estricta en la actualidad, dándose normalmente casos de residencia en aguilucho lagunero, halcón peregrino o gavilán y en menor medida de aguilucho pálido y milano real. En cuanto a las residentes lo son estrictamente elanio común, buitre leonado, buitre negro, azor común, busardo ratonero, águila imperial ibérica, águila real, águila perdicera y cernícalo vulgar; y finalmente están quienes como el águila pescadora pueden aparecer en periodo estival o invernante y principalmente en migración. Vamos, que bien sea porque los tiempos están cambiando como decía Dylan, o bien que cada vez hay más gente en el campo que sabe y se interesa por la ornitología, lo que obviamente nos ofrece un mayor conocimiento en este campo, el caso es que cada vez es más difícil catalogar a las rapaces (y al resto de las aves) por su fenología; sea como fuere y dado lo complejo del asunto os lo resumimos en una tabla con sus estatus que probablemente sea la forma más eficaz para entenderlo.

Tabla de rapaces - estatus

No obstante para identificarlas sigue funcionando, o al menos ayuda, tener claro su estatus; así, si vemos la silueta de una rapaz allá lejos en lo alto de color claro y grande en pleno invierno sabremos que no es una culebrera y según en la zona en que nos encontremos (monte con zonas de campeo o grandes humedales por ejemplo) podemos concluir que es probablemente una perdicera o una pescadora, sabiendo que esto último sería menos presumible por su poca presencia en nuestro caso. O si vemos una silueta grande y oscura con una gran cola ahorquillada en época estival podremos adelantar casi sin esperar a tener una visión más nítida, y aún a riesgo de equivocarnos, que estamos ante un milano negro, mientras que si estuviéramos en invierno sería con casi total seguridad un milano real. Lo mismo podíamos decir entre aguiluchos pálidos y cenizos o entre abejeros y ratoneros (al menos en inverno), y esto por poner algunos ejemplos a salto de mata; pobres para los que saben pero quizá algo esclarecedores para los neófitos. Lo mismo podríamos decir del tamaño del ave, que importa y mucho, y de cuya asociación a los aspectos fenológicos de la especie y finalmente a su hábitat acaba surgiendo la identificación definitiva de la misma.

Dimorfismo primilla

Finalmente hay otro aspecto al que no se da tanta importancia -según el grado de especialización del observador, por supuesto- pero que es relevante en el caso de algunas especies: hablamos del dimorfismo sexual. Especialmente en los circus, pero también en azores y gavilanes, sutilmente apreciable en los abejeros y notable en muchos halcones, como es el caso de los cernícalos primilla y vulgar, se produce este fenómeno fruto de la especialización que terminó por diferenciar, bien en cromatismo del plumaje o bien en tamaño, a machos y hembras de algunas especies. Curiosamente es difícil encontrar tablas de siluetas de rapaces en vuelo de un territorio que reflejen esa diferencia y hay que dirigirse a las guías especializadas e individualmente a la representación de cada especie para encontrar información al respecto, lo que podríamos relacionar fácilmente con la secular invisibilidad de lo femenino en la cultura humana, presente como vemos en los más insospechados lugares. Por ese motivo hemos decidido ampliar nuestra tabla de siluetas incluyendo estos casos, pues realmente creemos que enriquece y mejora las expectativas de identificación de estas magníficas especies y, aunque sea poca cosa, de paso sumamos nuestro granito de arena a la singladura hacia un mundo en el que la igualdad entre sexos y su visibilidad sea por fin una realidad.

Ya solo nos quedaría representar, en cuanto a identificación en vuelo se refiere, los casos de aquellas especies que tienen fases diferentes de pigmentación en el plumaje como calzadas, ratoneros o abejeros, y finalmente a los juveniles de la totalidad; pero eso lo dejamos para una próxima entrada.

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